jueves, 15 de abril de 2010

EL SUICIDIO EN ADOLESCENTES

El suicidio entre los adolescentes de Estados Unidos ha tenido un aumento dramático en los años recientes. Es la tercera causa de muerte más frecuente para los jóvenes de entre 15 y 24 años de edad, y la sexta causa de muerte para los de entre cinco y 14 años.
Los psiquiatras de niños y adolescentes recomiendan que si el joven presente uno o más de estos síntomas, los padres tienen que hablar con ellos sobre su preocupación y deben buscar ayuda profesional.

* Cambios en los hábitos de dormir y de comer.
* Retraimiento de sus amigos, de su familia o de sus actividades habituales.
* Actuaciones violentas, comportamiento rebelde o el escaparse de la casa.
* Uso de drogas o alcohol.
* Abandono poco usual en su apariencia.
* Cambios pronunciados en su personalidad.
* Aburrimiento persistente, dificultad para concentrarse, o deterioro en la calidad de su trabajo escolar.
* Quejas frecuentes de dolores físicos tales como dolores de cabeza, de estomago y fatiga, que están por lo general asociados con el estado emocional del joven.
* Pérdida de interés en sus pasatiempos y otras distracciones.
* Poca tolerancia a los elogios o los premios.
* quejarse de ser “malo” o de sentirse “abominable”.
* Lanzar indirectas como: “no les seguiré siendo un problema”, “nada me importa”, “para qué molestarse” o “no te veré otra vez”.
* Poner en orden sus asuntos; por ejemplo, regalar sus posesiones favoritas, limpiar su cuarto, botar papeles o cosas importantes.
* ponerse muy contento después de un periodo de depresión.

Si el niño o adolescente dice: “me quiero morir” o “me voy a matar”, tómelo muy enserio y llévelo a un psiquiatra de niños y adolescentes o a otro médico para que evalúe la situación. A la gente no le gusta hablar de la muerte. Sin embargo, puede ser muy útil el preguntarle al joven si está deprimido o pensando en el suicidio. Esto no es “ponerle ideas en la cabeza”, al contrario.

Fuente:

Revista QUO de Abril.

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